PADRES QUE NO AMAN, HIJOS QUE SOBREVIVEN
2026-02-26 - 12:48
CIUDAD DEL ESTE (realidades por Carlos Roa) No todas las madres aman y no todos los padres defienden. Existen familias tan tóxicas que la única manera de sanar es marcar distancia clara y firme. No todos llegamos a este mundo por amor: muchos fuimos no deseados, no esperados, no planeados, e incluso en algunos casos producto de una violación, aunque nuestros padres estuvieran casados. Hay madres que, enloquecidas por sus propias heridas, vuelcan su ira en sus hijos. Hay padres a quienes nunca les importamos, ni antes, ni ahora, ni nunca. Hay hermanos crueles, abusivos y violentos que creen tener derecho sobre nosotros, y hermanas que traicionan, roban, envidian y hablan mal incluso de lo nuestro. También existen hijos ingratos, violentos y distantes, que usan a sus padres solo cuando les conviene o para obtener algún beneficio. Hay familias que nunca están, salvo cuando les resulta útil, y que se escudan en la sangre para seguir utilizándonos. Mientras sigamos romantizando la idea de la familia, de la pareja, de los padres y de los hermanos, no podremos crecer ni sanar. Poner límites sanos requiere valentía, y para sanar es necesario mirar la sombra, reconocer el lado oscuro de nuestro árbol genealógico y tener la fuerza de alejarnos de aquello que nos ha dañado toda la vida.