MENORES Y VAPEO, LA NUEVA MODA AUTODESTRUCTIVA
2026-03-05 - 12:57
CIUDAD DEL ESTE (Realidades por Charly Friendz) En Paraguay, el vapeo se ha convertido en una tendencia peligrosa entre adolescentes y jóvenes. Lo que parece un pasatiempo inofensivo, con sabores llamativos y dispositivos modernos, en realidad expone a los menores a riesgos físicos y emocionales de gran alcance. Según datos recientes, el 12,5% de los adolescentes paraguayos ya consume cigarrillos electrónicos, con mayor prevalencia en varones (14%) que en mujeres (11,1%). Esta cifra revela que uno de cada ocho jóvenes está incorporando nicotina en una etapa crítica de su desarrollo, lo que puede afectar la memoria, la atención y generar dependencia temprana. Los daños en el cuerpo humano son múltiples y progresivos. El vapeo impacta directamente en el sistema respiratorio, provocando inflamación pulmonar, tos crónica y aumentando el riesgo de enfermedades como bronquitis y asma. También afecta el sistema cardiovascular, elevando la presión arterial y aumentando la probabilidad de sufrir arritmias o problemas cardíacos. En el sistema nervioso, la nicotina interfiere con el desarrollo cerebral, comprometiendo funciones cognitivas esenciales y favoreciendo la aparición de trastornos de ansiedad. Incluso el sistema inmunológico se ve debilitado, dejando al organismo más vulnerable frente a infecciones. Ante este panorama, en junio de 2025 el Congreso paraguayo sancionó una ley que prohíbe la venta, entrega y uso de vapeadores en menores de edad, además de restringir su comercialización, publicidad y consumo en espacios públicos. Sin embargo, los especialistas advierten que la normativa por sí sola no es suficiente: la venta informal y el acceso a través de plataformas digitales siguen siendo un desafío. La falta de información clara y la percepción errónea de que el vapeo es “menos dañino” que el cigarrillo tradicional alimentan una problemática que amenaza con convertirse en crisis de salud pública. La infancia no espera, y lo que hoy se normaliza como moda puede dejar cicatrices para toda la vida. Como señalan los médicos, “la ausencia deja preguntas, pero la presencia de un hábito dañino deja consecuencias”. El vapeo entre menores no es solo una moda pasajera: es una práctica autodestructiva que exige atención urgente, educación y control efectivo para proteger a las nuevas generaciones.