LA LEPRA EN PARAGUAY UNA ENFERMEDAD CURABLE MARCADA POR LA DESINFORMACIÓNN
2026-01-26 - 13:52
CIUDAD DEL ESTE (Salud, por Esteban Ross) Ayer, domingo 25 de enero de 2026, se conmemoró el Día Mundial contra la Lepra, una fecha que nos invita a reflexionar sobre una enfermedad que, aunque muchas veces olvidada, sigue presente en nuestro país. En Paraguay todavía se diagnostican cientos de casos cada año, especialmente en departamentos como Central, Alto Paraná, Concepción y San Pedro. El Ministerio de Salud ofrece diagnóstico y tratamiento gratuitos, lo que significa que la lepra ya no es una condena como lo fue en el pasado, pero el verdadero desafío sigue siendo el estigma social que acompaña a quienes la padecen. La lepra, también llamada enfermedad de Hansen, es causada por una bacteria que afecta la piel y los nervios periféricos. Aunque la cura existe y está disponible, muchas personas aún enfrentan discriminación, rechazo y prejuicios. En nuestra historia reciente, los leprosos eran aislados en leprocomios, apartados de la sociedad, como si fueran una amenaza. Hoy sabemos que esa exclusión no tiene sentido, y que lo más importante es acompañar a quienes atraviesan la enfermedad con respeto y solidaridad. La fe también nos recuerda que la lepra no es un castigo divino, sino una condición humana que merece compasión. En el Evangelio de Lucas se cuenta cómo Jesús sanó a un hombre lleno de lepra, tocándolo y diciendo: “Quiero, sé limpio”, y al instante la lepra desapareció. En otro pasaje, diez leprosos fueron curados mientras obedecían la orden de mostrarse a los sacerdotes, y solo uno regresó a agradecer. Estos relatos muestran que Jesús no solo devolvió la salud, sino también la dignidad a quienes eran marginados. Como paraguayo, creo que este día nos recuerda que debemos aprender de ese ejemplo: acercarnos a los leprosos de hoy, no con miedo ni rechazo, sino con empatía y apoyo. La lepra en Paraguay es curable, pero lo que realmente necesitamos curar es el estigma. Si Jesús se atrevió a tocar y sanar a los leprosos, nosotros también podemos tender la mano, derribar prejuicios y construir una sociedad más justa y humana.