LA HISTORIA DEL PYTA JEKA!!
2026-02-03 - 12:49
CIUDAD DEL ESTE (Tendencias reales, por Charly Friendz) El cuento o la historia de aquellas personas que vivían en las afueras de la ciudad y se dedicaban a cultivar mandioca, maíz y todo aquello que daba fruto en la mesa de sus hogares, también incluye a quienes iban a la escuela sin calzado. No es que iban solamente a pie, sino que se iban pynandí, y de ahí viene el famoso adagio: mab’e nde pyta jeka la re’usea. Se cuenta además la historia del famoso “talón roto”. La piel del talón es más gruesa que en otras zonas y no tiene glándulas sebáceas, por lo que depende casi por completo de la hidratación externa. La resequedad aparece cuando la barrera cutánea se daña o pierde agua en exceso. Las causas más frecuentes son la falta de hidratación adecuada, caminar descalzo o usar sandalias con el talón expuesto, el calzado inadecuado, los baños muy calientes que eliminan los lípidos naturales de la piel, la edad que reduce la elasticidad y la capacidad de retener agua, y algunas enfermedades como la diabetes, el hipotiroidismo, la dermatitis o problemas circulatorios. Cuando la resequedad progresa, la piel puede engrosarse, agrietarse y doler, aumentando el riesgo de infecciones. Sin embargo, pequeños cambios diarios pueden marcar la diferencia: hidratar la piel después del baño, evitar el agua muy caliente y los jabones agresivos, usar calzado cerrado y cómodo, aplicar crema y cubrir con calcetines por la noche para mejorar la absorción, y nunca retirar piel con objetos cortantes porque eso empeora las grietas. Cuando la resequedad es persistente o aparecen grietas dolorosas, el manejo médico puede incluir cremas con urea, ácido salicílico o ácido láctico que suavizan la piel engrosada, emolientes intensivos con petrolato o ceramidas para restaurar la barrera cutánea, y el tratamiento de la causa de fondo si existe una enfermedad asociada. En casos severos, se requiere valoración dermatológica o podológica para evitar complicaciones. Así, entre la vida sencilla de los campesinos, las caminatas pynandí y el adagio popular, se fue construyendo la historia del pyta jeka, que todavía hoy nos recuerda que la realidad cotidiana también se escribe en los pies cansados de la gente.