LA BOMBA OCULTA DE TUS PIERNAS
2026-02-09 - 13:08
CIUDAD DEL ESTE (Salud, por Esteban Ross) El cuerpo humano está diseñado para moverse. Los músculos de la pantorrilla cumplen un papel clave en la circulación: al caminar o subir escaleras, comprimen las venas profundas y empujan la sangre hacia arriba, mientras las válvulas evitan que retroceda. Este mecanismo asegura que la sangre venza la gravedad y regrese al corazón. Cuando funciona bien, favorece la oxigenación de los tejidos, reduce la retención de líquidos y ayuda al sistema linfático a eliminar desechos. Pero si el movimiento disminuye —por sedentarismo, viajes largos o reposo prolongado— la bomba muscular pierde fuerza. La sangre se acumula en las piernas, aumenta la presión venosa y aparecen síntomas como pesadez, hinchazón y fatiga. Con el tiempo, la circulación lenta puede favorecer várices, inflamación y hasta riesgo de coágulos. Por eso, incluso pequeños movimientos como caminar unos minutos o activar los músculos de la pantorrilla son esenciales. Mantener activo este “segundo corazón” no es solo un consejo: es la base para proteger la salud vascular y el equilibrio del organismo.