LA ANSIEDAD SE VOLVIÓ MI MAESTRA
2026-02-26 - 12:38
CIUDAD DEL ESTE (Reflexión, por Charly Friendz) Mi amiga, la ansiedad Un día llegaste sin avisar. Creí que estaba enfermo, y no te di importancia. Después volviste más fuerte: dolor de cabeza, taquicardia, sudoración. Todo se sentía extraño, pero aún así decidí ignorarte. Luego aparecieron los pensamientos catastróficos, el miedo a morir, la sensación de perder el control. Y aun así, seguí adelante. Seguí funcionando. Seguí cumpliendo lo que me enseñaron que debía ser... para todos, menos para mí. Hasta que ya no pude más. Tuve que mirarte de frente. Y dolió. Dolió aceptar que no eras el problema, sino la consecuencia. Dolió reconocer que me había abandonado hacía tiempo: ignorando mis límites, callando lo que sentía, exigiéndome más de lo que podía dar. Al principio te odié. Te vi como enemiga. Hoy entiendo que eres un aviso. Una alarma que suena cuando me estoy perdiendo. Una señal de que necesito volver a mí. No llegaste para destruirme. Llegaste para despertarme. Para recordarme que también merezco descanso. Que también merezco cuidado. Que también merezco amor... empezando por el mío. A la ansiedad, con cariño: gracias por obligarme a volver a casa.