CAUSAS DE LA MUCOSIDAD CONSTANTE
2026-03-03 - 13:28
CIUDAD DEL ESTE (Salud, por Carlos Roa) Despertar cada día con sensación de secreción espesa en la garganta, carraspera o la impresión de tener algo “pegado” no es casualidad. El moco cumple una función protectora, pero cuando se vuelve constante indica que el organismo está respondiendo a algún tipo de irritación o inflamación. El sistema respiratorio produce mucosidad de manera natural para atrapar polvo, microorganismos y partículas dañinas. En condiciones normales es ligera y pasa inadvertida. El problema aparece cuando aumenta su cantidad o se espesa, generando sensación de acumulación. Entre las causas más comunes está el reflujo gastroesofágico silencioso: pequeñas cantidades de ácido pueden llegar a la laringe durante la noche, irritar el tejido y provocar más secreción. También la sinusitis crónica favorece el goteo posnasal, que desciende hacia la garganta y genera carraspera persistente. Las alergias respiratorias son otro factor clave. El contacto con polvo, polen o pelo de animales dispara la liberación de histamina, que incrementa la producción de moco y la congestión. Incluso la sensibilidad a ciertos alimentos puede desencadenar un aumento transitorio de secreciones. La hidratación insuficiente empeora el cuadro: sin suficiente agua, el moco se vuelve más espeso y difícil de eliminar. Mantener una buena ingesta de líquidos y recurrir a lavados nasales con solución salina ayuda a fluidificar las secreciones y reducir la sensación de acumulación. En resumen, la mucosidad constante no es un simple hábito corporal. Es una respuesta defensiva frente a irritaciones o alteraciones funcionales. Detectar la causa —ya sea reflujo, sinusitis, alergias o factores ambientales— permite tratar el problema y mejorar la comodidad respiratoria.